

Como apasionados del rugby, formar parte de esta iniciativa es especialmente significativo para nosotros, pero reconocemos que esta causa trasciende el deporte. Doddie Weir, la leyenda del rugby escocés, afrontó su diagnóstico de ELA con una valentía y un optimismo incomparables. Su determinación por marcar la diferencia ha dejado un legado imborrable, que sigue inspirando e impulsando los esfuerzos para apoyar a quienes viven con ELA y para buscar una cura para esta implacable enfermedad.
Esta semana ha sido un torbellino de actividad y emoción. Trabajar codo a codo con Douglas para organizar la caja frontal del Fastrac fue una experiencia gratificante, aún más especial gracias a las historias que compartió sobre Doddie: historias que describían a un hombre cuyo espíritu y carácter conmovieron a muchísimas personas. Hoy, al conocer a todos los involucrados en este proyecto, quedó claro lo querido que era Doddie. El esfuerzo colectivo por recaudar la mayor cantidad de fondos y generar la mayor conciencia posible es un testimonio del profundo impacto que tuvo en quienes lo conocieron, así como en quienes lo admiraron desde lejos.
Doddie estructuró el plan estratégico de la fundación en torno a cinco pilares, siendo uno de los más importantes la "diversión". Es fácil ver por qué: la diversión era fundamental en la forma en que Doddie afrontaba la vida, y es un recordatorio de por qué nos unimos todos por esta causa.
Con la Calcutta Cup a la vuelta de la esquina mañana en Edimburgo —un evento que, como supimos hoy, era el favorito de Doddie—, la coincidencia no podría ser más significativa. Estamos deseando ver cómo este Fastrac especial, con su Ryetec CompactBox en tartán Doddie, dará visibilidad a la labor de la fundación durante todo el verano en diversas ferias y eventos, algunos de ellos con Ryetec.
Para quienes deseen colaborar, pueden hacer donaciones a través del siguiente enlace: Donar aquí . También estamos considerando una rifa benéfica para la caja Ryetec, ¡y nos encantaría conocer su opinión al respecto!
Por último, muchísimas gracias a todos los que ayudaron a que esto sucediera tan rápido, ¡y un agradecimiento especial a nuestro aprendiz que por fin encontró esa pintura de tartán tan difícil de conseguir! Juntos, mantenemos vivo el espíritu de Doddie y marcamos la diferencia en la lucha contra la ELA.